Nos Magazine / JORGE MUÑOZ: ARTISTA HACIENDO DEL CIRCO UNA ESCUELA

abril 20, 2017

  • Lo que comenzó con el sueño de un niño, se convirtió en la razón de ser de un adulto, hoy por hoy uno de los payasos más reconocidos de Linares que cuenta con una escuela de circo, Pala Espacio Creativo, con la que pretende entregar aquellos conocimientos a los que no se tienen acceso comúnmente.

¿Cómo llegaste a este mundo del circo?

Yo siempre digo que fue algo casual, desde pequeño tuve un acercamiento al arte y a la educación física, estuve en talleres de gimnasia rítmica, música, teatro que había en el colegio. En la adolescencia me fui alejando, pero tuve la coincidencia que unos amigos empezaron a investigar en este mundo del malabarismo y, por supuesto, yo me interesé por aprender. Luego salí de cuarto medio, no me fui a estudiar inmediatamente, por eso tuve un tiempo de maduración para pensar qué es lo que quería hacer y encontré que en el arte circense o en el teatro como también las artes escénicas, había una posibilidad. Entonces, por un par de años trabajé en la calle, viajé, tomé cursos y asistí a encuentros, convenciones, talleres, etc.

¿Te especializaste en algún área específica?, ¿qué buscabas con todos esos cursos?

Es una tendencia nueva que se está desarrollando en el mundo, como que la nomenclatura de decir teatro, danza, circo ya es algo obsoleto. Hay personas que lo siguen diciendo, pero en el mundo artístico o por lo menos, con la gente que yo me rodeo eso está out, porque ya no se puede pensar la danza sin acrobacias o el teatro sin actores con sus cuerpos acondicionados para la actividad física, lo mismo el circo, toma cosas prestadas del teatro o de la música, entonces es algo mucho más completo. Yo ya en esa época vislumbraba que era un camino, no solo tomaba talleres relacionados con el malabarismo o con la acrobacia área, sino que también de máscaras, teatro y música. Como que he tenido una visión más general.

¿Eso fue un periodo de tiempo?

Sí. Entré a estudiar y yo quería teatro, pero en ese tiempo en Chile, la escuela de circo que estaba en Santiago era costosa, no había ninguna posibilidad que fuese a estudiar allá. Llegó acá la carrera de pedagogía en castellano, mención teatro en la Universidad del Mar, ingresé, pero estuve 3 años y después, bueno todos sabemos lo que sucedió con la Universidad del Mar, quedó esa carrera inconclusa. Entonces, no terminé la universidad, pero siempre estuve ligado al teatro, participando y postulando proyectos, armando obras de teatro, haciendo talleres en barrios.

¿Cómo fue esto de haber quedado hasta la mitad de una carrera, pero de contar con mucha experiencia en el oficio?

Bajo la idea de que el payaso asume el fracaso como algo positivo y no como algo negativo. Igual fue como terrible para mis padres, quedaron devastados, pero no había mucho que hacer, aunque eso fue como un empujón de fuerza para decir “la vida no que se acaba con esto”, yo ya me encontraba haciendo cosas, no era como quedarme sin nada, o sea, se acababa la carrera, quedaba una deuda educacional, pero la vida seguía y había que ser resiliente en ese sentido.

¿Cómo nace esto de la escuela de circo?

La escuela Pala tiene dos años de vida, como recinto y con nombre, pero el proceso de escuela es mucho más antiguo, para mí la escuela parte desde el momento que pensamos junto con un amigo, que podríamos enseñar lo poco y nada que sabíamos de circo y de teatro, por ahí por el año 2005.

¿Por qué faltó tanto para que se concretara la idea de la escuela?

Yo creo que es parte de la maduración personal, de las etapas que uno va quemando en la vida, pero también por las oportunidades de financiamiento que podían existir o la maduración que tenía Linares como ciudad también. O sea, en el 2005 no sé si me imaginaba arrendando un recinto para poner la escuela. No había universidades, como que era bien “fomeque” en ese sentido.

¿Por qué PALA?

Primero era una compañía; Pala Teatro y luego pensando en un espacio para la formación como escuela, tomamos el nombre de la compañía. Ahora el significado de Pala tiene que ver con que somos de Linares, en una ciudad con una gran cantidad de personas que se dedican al mundo agrícola, es una zona rural y para nosotros el ser trabajador de las artes y la cultura lo realizamos con el mismo respeto que esas personas que se levantan todos los días en la mañana a trabajar con la pala, nosotros lo realizamos con ese mismo nivel de compromiso y de esfuerzo.